Cuando no sabes si vienes o vas

Cuando bajé del autobús, quemaba el suelo.

Por un instante miré a mi alrededor y no supe dónde estaba. Ni el jet lag ni las horas de viaje ayudaban a ubicarse en medio del calor sofocante.

La sensación tardó en desaparecer más de lo esperado. Pasó un día, y luego otro. Fui a lugares que solía frecuentar, hablé con amigos y dormí en mi cama, pero nada terminaba de resultarme familiar.

Al final, una tarde, se puso el sol. Y todo volvió a su lugar.

Zaragoza
Zaragoza

Autor: Isabel

Soy Isabel. A veces escribo. Hoy es una de esas veces.

3 opiniones en “Cuando no sabes si vienes o vas”

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: